martes, 22 de agosto de 2017

Hace un tiempo atrás..


Puedes sentir que mueres, puedes ver el dolor, escuchas tu voces internas. 
Tienes un conflicto: porque a veces es mejor medir las cosas, pero es falso, es falso, si no puedes reconocerte. 
No te sientes tu misma, y es un problema, necesitas algo que dejaste de sentir hace mucho tiempo, el pasado repercute, te dice que avances, muchos serían capaces de colocarse como puentes para poder caminar mejor, pero soy terca y estúpida y comienzo a caminar descalza por un turbulento río.
Ese río de emociones indescriptibles, te sientes mal: claro como no sentirte así, molesta, tonta y llega un momento, un instante de gloria y explotas como aquella bomba atómica, arrasando con todo lo que tiene a su paso, diciendo las palabras exactas y llenas de sentimiento en el momento exacto.
Quieres describirlo pero no puedes, te dedicas a sentir. Te das cuenta y lo sueltas... Hoy no vale la pena otra cosa: las palabras te abofetean y a veces no necesitas ser directo para sentir como te queman y creerte poco importante para lastimar, ellas llegan y pueden ser ese despertador que te levanta de aquel sueño rosa y te postra en la tierra sin movimiento. 
Quieres huir y estas en el mismo sitio: tu mente volátil y cruel comienza a jugarte malas pasadas... Y terminas llorando por cada cosa que merecía tus lagrimas y drenas todo. Dejas que fluya como el viento y que se marche para siempre.

martes, 8 de agosto de 2017

Día 30.


Andaba detenida, no sabía como empezar a escribir, me invadian muchas dudas y muchas maneras de como comenzar algo que duele, tanto o más como tu ausencia. Evito escribirte a diario para no parecer una lunática, eso no quiere decir que por mi mente no te asomes para continuar causando estragos, pero... 

¿Cómo puedes estar donde no te necesitan? 
¿Cómo pueden hacerte parte de algo donde no estás incluida?
¿Cómo dejar de sentir tanta rabia al ver que sigue la misma ventana cerrada?
¿Cómo dejo de sentir esta frustración? Y es patético porque ni siquiera me permites acompañarte en todo esto.
Entonces voy y me digo:

Seguro soy una paranoica que cree que debe estar sabiendo cosas, pero no es por saber, es por los malditos recuerdos que me invaden, que me dicen a cada instante "tu me vas a acompañar" y es una cruel mentira, fue una cruel mentira. 
Porque es que me muero, me muero por contarte como me va, que tal mis cosas, como anda todo, yo intenté hacerlo, acercarme como siempre, pero la conversación no fluye, se estanca, como si fuesen par de desconocidos que no tienen ganas de hablar, porque la apatía se hace visible y lamentablemente no es de este lado.

La nostalgia continua haciendo su trabajo y me rompe los sentidos de un sólo coñazo, como siempre, como siempre lo hizo desde el día que no estás.

He caminado sin dirección, corro, observo, me detengo. Los ojos vuelven a empañarse nublandolo todo, jugando conmigo y con mis ganas, destrozandome el corazón con tanta indiferencia para terminar acariciando mi tristeza, esa que.. de buenas a primeras se plantó y no quiere irse, no quiere renunciar a dejarme, no quiere porque estoy huerfana de luz desde que me quedé sin tus pupilas.

En un universo paralelo las personas podrían hacer cualquier cosa sin ninguna restricción de ningún tipo. Y es tan complicado cuando vemos que hay cosas que no se pueden lograr tan fáciles: como despertar e ir a darte un abrazo.

Me he quedado atónita, la fluidez de las letras me acompañan en esta noche.

PD: Eres la excepción a la regla, rompiste todo y ahora las partes de mí continuan en el suelo, como el nombre de este blog, amándote con cada particula, para confirmarme como siempre que desde hace rato dejé de ser mía, para ser tuya.