jueves, 15 de junio de 2017

Inicio, Amor y Miedo.

El mundo puede mantener intrínsecamente su cualidad cíclica
Y en eso llevar consigo todo lo que habita en él.
Sin embargo, existen metáforas relacionadas con "el mundo."
Algunos señalan que existe dentro de otro ser, que el mundo se puede explorar en cada persona y ser de manera diferente (ciertamente, nadie es igual a otro).
También dicen que el mundo se detiene para quien muere, lo curioso es que hoy habitan seres que aun estando vivos, se sienten muertos. 
¿Es absurdo ese argumento? Tal vez, pero es que no se atreven, no se atreven a dar el primer paso.
Pero, ¿Qué es dar el primer paso? Es iniciar eso que tanto nos aterra y enfrentarlo.
La vida y el tiempo no regresan, entonces debe ser imperante para cada uno de nosotros aprovecharla, iniciar.
El inicio trae consigo la sensación de ansiedad, pues cuando estamos apunto de tomar decisiones no tenemos certeza de lo que sucederá. Si utilizáramos ese miedo a lo desconocido para impulsarnos en lugar de frenarnos, seguramente llegaríamos a sitios y resultados menos esperados.
Quien vive desde el miedo, deja pasar grandes oportunidades.
Como lo es la oportunidad de amar, tan intensamente, con todas las fuerzas que puede conferir el corazón.
Y es que el amor nos libera, nos completa, nos motiva, el amor nos ayuda a ser. Fuimos creados por amor, es por ello que no existe sentimiento más completo.

Sin él estamos a la deriva, sin sentido, sin motivos, el que no ama deja de percibir la belleza en lo simple, quien no ama, deja simplemente de ser para transformarse en vacío.

miércoles, 7 de junio de 2017

Las Despedidas

Lo duro de muchas cosas comienzan cuando nos damos cuenta,
darse cuenta radica no sólo en limitarse a ver
darse cuenta es, observar.
No sabría como describir ciertas situaciones, pero aquí estamos
haciendo el intento.
Tú, llegaste en un momento crucial, de esos que no se miden
y ahora que me toca despedirme no se como actuar.
Las despedidas se tornar pesadas cuando no las queremos
pero hoy día se han vuelto necesarias.
Entonces, ¿qué debería hacer?
Seguro esto sigue siendo tan difícil para ti como para mí.
El sentimiento a veces soprepasa.
¿Quién me dará la calma?
¿Quién me dará la sonrisa devuelta?
¿Quién podrá confiar en mí cuando yo ni siquiera pueda?
Entonces se para la nostalgia cerca de mi ventana y lo arruina todo.
Queriendo decir tanto sin pronunciar ninguna palabra,
tratando de escapar de esta realidad tajante e insoluble.
Yo, que estuve hasta el final, te digo:

"Buen viento y buena mar, que el viento siempre sople a tu favor
y te lleve a puerto seguro". Pues, desde aquí, del otro lado estarán mis brazos y mi casa
esperando que un día toques la puerta.