miércoles, 7 de junio de 2017

Las Despedidas

Lo duro de muchas cosas comienzan cuando nos damos cuenta,
darse cuenta radica no sólo en limitarse a ver
darse cuenta es, observar.
No sabría como describir ciertas situaciones, pero aquí estamos
haciendo el intento.
Tú, llegaste en un momento crucial, de esos que no se miden
y ahora que me toca despedirme no se como actuar.
Las despedidas se tornar pesadas cuando no las queremos
pero hoy día se han vuelto necesarias.
Entonces, ¿qué debería hacer?
Seguro esto sigue siendo tan difícil para ti como para mí.
El sentimiento a veces soprepasa.
¿Quién me dará la calma?
¿Quién me dará la sonrisa devuelta?
¿Quién podrá confiar en mí cuando yo ni siquiera pueda?
Entonces se para la nostalgia cerca de mi ventana y lo arruina todo.
Queriendo decir tanto sin pronunciar ninguna palabra,
tratando de escapar de esta realidad tajante e insoluble.
Yo, que estuve hasta el final, te digo:

"Buen viento y buena mar, que el viento siempre sople a tu favor
y te lleve a puerto seguro". Pues, desde aquí, del otro lado estarán mis brazos y mi casa
esperando que un día toques la puerta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario