Ando cuestionandome lo que quiero, pero ahorita sigo con el mismo sin sabor desde hace días. Pasan tantas incongruencias por mi cabeza que a veces siento que no podré continuar. En varias oportuninades he dicho que el tiempo no es la raíz de nada, pero suele ser el comienzo de todo.
Tal vez en unos años me ria de todo esto, pero ahorita es una de las cosas más intensas que siento: y es que no había experimentado este tipo de perdida
Sientes el corazón vacío.
Sientes un peso en la espalda.
Sientes el frío, pero no cualquier frío, es ese que sólo ocupa un sitio específico: donde solían estar tus ojos.
Sientes anhelos inalcanzables.
Sientes impotencia.
Y ya no escapas de ello.
Algunos días riego la semilla que se ha implantado en mí, cuando estoy al borde del abismo, pero otros sólo quisiera arrojarla al vacío: ese que no se llena con nada y que en algún momento fue ocupado por un todo, mi todo.
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