No puedo renunciar a pensarte.
No puedo renunciar a saber de ti.
No puedo renunciar al sentimiento que me genera saber que estas bien.
No puedo renunciar a mi tranquilidad: esa que ocasiona el simple hecho de que existas.
No puedo renunciar a la esperanza de algún día poder tenerte entre mis brazos de nuevo.
Puedo comprobar a través del espejo (cuando me miro) que desde que te fuiste mis ojos no han vuelto a mirar de la misma manera.
Que me he aislado del mundo inclusive, porque siento que te veo en todos lados.
PD: Ojalá pudieras ver como se me desdobla la mirada, pero mientras yo aun sigo aquí con la nostalgia y la tristeza en la cúspide y siguen pasando los días y esto no se me quita.
PD2: Podría sacrificar miles de soles sólo por volver a ver la luz de tus pupilas. Te amo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario