miércoles, 26 de julio de 2017

Renunciar

Nadie puede hacer que renuncie al hecho de escribir todas las noches,  y lo curioso es que puede ser en medio de una conversación,  o escuchando a mis amigos.

No puedo renunciar a pensarte.
No puedo renunciar a saber de ti.
No puedo renunciar al sentimiento que me genera saber que estas bien.
No puedo renunciar a mi tranquilidad: esa que ocasiona el simple hecho de que existas.
No puedo renunciar a la esperanza de algún día poder tenerte entre mis brazos de nuevo.

Puedo comprobar a través del espejo (cuando me miro) que desde que te fuiste mis ojos no han vuelto a mirar de la misma manera. 

Que me he aislado del mundo inclusive, porque siento que te veo en todos lados.

PD: Ojalá pudieras ver como se me desdobla la mirada, pero mientras yo aun sigo aquí con la nostalgia y la tristeza en la cúspide y siguen pasando los días y esto no se me quita. 

PD2: Podría sacrificar miles de soles sólo por volver a ver la luz de tus pupilas. Te amo.

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